Un refugio de ensueño en Quito
El dormitorio de Emmita fue diseñado como un espacio dulce, delicado y lleno de encanto, donde cada detalle acompaña sus primeros años y crea una atmósfera cálida y acogedora.

El mobiliario fue pensado a medida para aprovechar cada espacio, integrando la cuna con áreas de almacenamiento de manera funcional y armoniosa. La iluminación suave termina de envolver el dormitorio, creando un ambiente sereno, elegante y atemporal.
Un pequeño mundo creado especialmente para Emmita, donde la ternura, el diseño y la funcionalidad conviven en perfecta armonía.

Una paleta de rosas empolvados, blancos y tonos neutros se combina con molduras clásicas y un papel tapiz inspirado en la naturaleza, con pequeñas flores, mariposas y tiernos animalitos que aportan ese toque mágico e infantil.


